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Cincuentenario de la Facultad de Ciencias de la UNI
La semana del 23 al 28 de agosto del 2010 se ha celebrado el Cincuentenario de la Facultad de Ciencias del Universidad Nacional de Ingeniería. Para contar con la mayor cantidad de expositores visitantes, esta celebración se realizó en paralelo con el Simposio Peruano de Física 2010. |
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En ocasión del Cincuentenario se otorgó e grado académico honorífico de Doctor Honoris Causa Barton Zwiebach, Emilia Morallon, Fernando Ponce y Ronald Woodman. |
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Entre los conferencistas invitados estuvieron Leonidas Ocola ("Límites de Nanofabricación usando Electrones, Iones y Fotones. Ejemplos y aplicaciones"), Andrés La Rosa ("Fabricación y Caracterización de Nano-estructuras con Microscopios de Barrido"), Antonio Pereyra ("Polarimetría Astronómica: Aplicaciones"), Carmen González ("Los Láseres Semiconductores y su Impacto en las Telecomunicaciones Ópticas"), Fernando Ponce ("Avances de los Semiconductores en los últimos 50 años"), José Antonio Alarco ("Aplicaciones de Nanomateriales"), Armando Bernui ("La Radiación Cósmica de Fondo y la Evolución del Universo") y Ronald Woodman ("Contribuciones del Perú a las Ciencias Espaciales") y M. Pimentel ("El Instituto de Física Teórica y la Física en el Brasil").
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La clase magistral estuvo a cargo del profesor Holger Valqui ("Revisando la 2da. Ley de Newton").
El viernes 27 tuvo lugar la cena del rencuentro.
El sábado 28 de agosto se rindió homenaje a Esteban Hnylicza con la conferencia de Alfonso López Chau "Políticas macroeconómicas alternativas para la Economía Peruana" y de Jaime Luyo. "Legado Científico de E. Hnyilicza"; Neantro Saavedra. "Desarrollo Económico y Financiamiento del Capital Humano". |
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CINCUENTA ANIVERSARIO DE LA FACULTAD DE
CIENCIAS DE LA UNI
Discurso de Ricardo Luna-Victoria, en nombre de la primera promoción
Dr. Aurelio Padilla Ríos, Rector de la UNI.
Dr. Humberto Asmat Decano de la Facultad de Ciencias.
Dr. Abel Gutarra. Director de la Escuela de Ingeniería Física.
Señores profesores
Señores alumnos
Estimados invitados a esta ceremonia, del cincuenta aniversario de la Facultad de Ciencias.
En primer lugar debo agradecer a los miembros de la Comisión Organizadora del Cincuenta Aniversario de creación de la Facultad de Ciencias, por haberme otorgado el honor de dirigirles la palabra en representación de los docentes que hemos sido distinguidos como Profesores Eméritos de la Facultad de Ciencia.
Comenzare señalando que tres de los profesores, que hemos tenido el honor de ser distinguidos, fuimos alumnos de la Facultad en la especialidad de Física y posteriormente docentes de la misma. Por esta razón expresamos nuestra gratitud y saludo a nuestra alma mater, a sus alumnos, a los egresados hoy día presentes, a los profesores de hoy y de siempre, a las autoridades de la Facultad de Ciencias y a las autoridades de la UNI.
El Dr. Benjamín Marticorena y quien les habla somos ex alumnos de la primera promoción. El Dr. Jaime Avalos es egresado de la Facultad promociones posteriores y por casualidad he sido su jefe de prácticas en los cursos iniciales de Física General.
Al Dr. Ronald Woodman lo conocimos a través de las conferencias que dicto por aquellos años y posteriormente en una visita que realizamos como alumnos de la primera promoción a la estación que el Instituto Geofísico tiene en Cajamarquilla, donde conocimos los trabajos de investigación que se realizaban en ese tiempo sobre el electro chorro ecuatorial. Creo no equivocarme si señalo que fue la primera y única visita en la que tomamos contacto con un Laboratorio de Investigación. Posteriormente el Dr. Woodman ha mantenido una relación muy importante con nuestra Facultad.
El Dr. José Reatigue fue nuestro profesor en los cursos de matemáticas, en particular de Análisis Matemático V o Funciones de variables Complejas. Los de la primera promoción tenemos muy gratos recuerdos de él.
El Instituto de Matemáticas de la UNI (IMUNI) fue una de las instituciones que agrupo a importantes investigadores y el Dr. Cesar Carranza, el Dr. Gerardo Ramos junto con el Dr. José Tola Pasquel y otros fueron miembros de dicho instituto y profesores de la Facultad. No creo equivocarme si señalo que en matemáticas había más tradición en investigación que en Física. Recuerdo que algunos ingenieros egresados de la UNI habían seguido estudios de matemáticas en la Universidad Nacional de San Marcos y enseñaban en la UNI.
Al Ing. Antonio Quispe lo conocí muchos años después siendo ya docente de la Facultad, desempeñándose como Director del Programa de Química y sostuvimos una relación muy amical durante el tiempo que me desempeñe como docente, siempre conversando sobre la enseñanza de las ciencias y las dificultades que teníamos con nuestros estudiantes. El Dr. Casio Ore es un amigo y un colega con el cual hasta hoy día nos vemos permanentemente en nuestra condición de Profesores de Física de la Universidad Ricardo Palma.
Cuando el Dr. Humberto Asmat me pidió que sea yo quien dirija unas palabras en representación de los docentes que hemos sido distinguidos, como egresado de la primera promoción de la Facultad me solicito que relate algunos hechos y anécdotas que ocurrieron en los primeros años de la Facultad que pudieran no encontrarse en el documento oficial hoy presentado “50 años de la Facultad de Ciencias” y que fueron importantes en los primeros años de su creación, desde el punto de vista de un alumno que inicio sus estudios en una carrera totalmente nueva.
Como antiguo egresado de la Facultad de Ciencias deseo hacer una breve referencia de nuestro paso como estudiante. Quienes pertenecemos a la primera promoción de la Facultad de Ciencias, iniciamos nuestros estudios en abril de 1961, en las aulas que en aquellos tiempos se encontraban en el Pabellón Central. Nuestro primer año, llamado estudios básicos, comunes o generales, lo hicimos junto con alumnos ingresantes en ese año, de otras carreras de ingeniería y de quienes guardamos gratos recuerdos y mantenemos una amistad hasta el día hoy. Durante muchos años el Pabellón Central fue nuestro hogar, centro de trabajo y de estudio, en el se encontraban las aulas en el segundo y en el tercer piso, el Decanato y la secretaria de la Facultad en el tercer piso, los laboratorios de física general y avanzada en el sótano y en el primer piso la Biblioteca de la Universidad. Para nosotros el Pabellón Central fue el centro de nuestro universo.
Fuimos alrededor de 30 los ingresantes y la verdad es que teníamos muy pocas referencias o información sobre la carrera de Físico Matemático como se llamo en sus inicios. En nuestros primeros años poco o casi nada conocíamos del significado de lo que era una carrera científica. No había distinción en los primeros años de quienes iban a ser físicos y quienes matemáticos, pero si hubo una tendencia hacia la enseñanza de las matemáticas.
La escasa información que teníamos sobre la carrera nos las proporcionaban en aquellos tiempos nuestros profesores, los que en su mayoría eran ingenieros y cada uno tenía una manera diferente de opinar sobre nuestro futuro como Físico Matemático.
Debo mencionar como anécdota que cada semestre recién conocíamos las asignaturas que íbamos a llevar y que composición podría tener en ese momento el Plan de Estudio, que dicho sea de paso cambiaba de semestre en semestre. De esos primeros años recuerdo que fueron Decanos de nuestra Facultad el Ing. Samame, el Ing. Pablo Willstate, si no me equivoco también el Ing. Hernan Sanchez Treger y a los profesores Marco Fernández Baca, quien por ese entonces era miembro o presidente de la Junta de Control de Energía Atómica del Perú, al Ing. Francisco Frisancho, al Ing. Gerardo Ramos al Dr. José Reategui y otros que escapan de mi memoria.
Mención especial debo hacer sobre nuestro querido profesor del Laboratorio de Física y Padrino de la Promoción el Ing. Hernan Sanchez Treger, por las muchas veces que participamos en conversaciones sobre la búsqueda de una respuesta a las inquietudes que teníamos sobre nuestra profesión. Algunos de mis compañeros lo recuerdan como una persona muy asequible, quien proporciono información que les sirvió para tomar decisiones.
Como resultado de todas esas consultas, que frecuentemente hacíamos, algunos optaron de acuerdo a su vocación, por seguir carreras de ingeniería, pero quedamos 16 que decidimos por terminar nuestra carrera en la Facultad y es así que en 1964 concluimos los cuatro años de estudio. En esa época, después de cuatro años de estudio estábamos expeditos para optar el grado académico de bachiller, presentando una tesis.
No recuerdo bien pero fue alrededor del año 1963 o 1964 cuando comienza a tener sentido el plan de estudios de la carrera. Lo primero que percibimos fue la división que se hizo de nuestros estudios. Es así que aparece la división de estudios de Física y de matemáticas. Esto represento para algunos un alivio dado que permitió canalizar nuestras preferencias. Si no me equivoco seis compañeros siguieron la carrera de matemáticas, en particular Estadística y la mayoría de ellos en el CIENES en Chile, y diez escogimos la carrera de física.
Entre 1963 y 1964 se comienza a percibir los primeros cambios. En esos años llegan a la Facultad profesores como el Ing. Carlos Hernández, Manfred Horn, Víctor La Torre, Agusto Mellado, Balfour Meerovici y otros cuyos nombres no recuerdo. Se introducen nuevos cursos y aparecen por lo menos en física las primeras asignaturas de Mecánica Clásica a cargo del Ing. Holger Valqui, Física Moderna a cargo del Ing. Hernandez, Mecanica Cuantica, Optica, Electromagnetismo, Física del Estado Sólido y otros. Es en ese tiempo cuando toman forma los estudios de Física y de Matemáticas, áreas separadas a partir desde entonces.
Quiero detenerme por unos momentos en el año 1965. En ese año todos comenzamos a realizar nuestros proyectos de Tesis de Bachiller y también debíamos tomar los cursos del quinto año de la carrera. Algunos además iniciamos nuestra carrera docente como Jefes de Práctica en la UNI o en otras universidades. En ese año nos cambiaron radicalmente los planes de estudio.
Las asignaturas que nos propusieron para los que seguíamos física y quienes seguían matemáticas parecían no tener relación con todo lo que habíamos llevado. Esto provoco un colapso y los estudios del quinto año se prolongaron por algunos años más. Algunos de mis compañeros optaron por salir al extranjero para seguir la carrera de Física o Matemática o emigraron a otras carreras dentro de la universidad, es así que en los siguientes años 10 de ellos salen fuera del país.
En el año 1966 y en los siguientes llega a la Facultad el equipo del laboratorio de Resonancia Magnética y queda bajo la dirección de Manfred Horn. Como es de suponer un grupo muy numeroso de tesistas para optar el grado de Bachiller y/o Titulo Profesional comenzamos a trabajar, y es a partir de ese momento que se inician los proyectos de investigación. Por esas épocas el Laboratorio de Resonancia recibe la visita de profesores extranjeros, principalmente franceses quienes colaboran como asesores de los Tesistas. El Dr. Ferdinand Volino de nacionalidad Frances permaneció muchos años en nuestra Facultad y fue una persona muy colaboradora con los estudiantes.
En lo personal debo señalar que manteníamos con quienes fueron nuestros profesores una relación de amistad y colaboración y permanentemente eran nuestros asesores. Pero particularmente hubo un profesor que me proporciono su amistad y orientación cuando me desempeñe como su jefe de prácticas en 1965. El Ing. Carlos Hernández creo que fue uno de los grandes impulsores de los cambios en la Facultad y posteriormente como jefe de Departamento. Lo recuerdo porque siempre trabaje con él y desarrollamos una gran amistad durante todos esos años. Carlos Hernandez era una persona muy emprendedora y siempre estaba buscando diseñar nuevos experimentos para mejorar los laboratorios de Física General y los métodos de enseñanza. El fue una de los primeros que introdujo la Tecnología Educativa como ayuda en la enseñanza y introducimos los primeros experimentos sobre circuitos digitales dentro de un curso que fue denominado Instrumentación Científica.
Otro docente de apreciable recuerdo fue Balfour Merovicci. Le gustaba diseñar y realizar nuevos experimentos. Conocía muy bien sobre las maquinas herramientas del Taller de mecánica y trabajaba en un pequeño taller de soplado en vidrio. Walter Estrada debe tener gratos recuerdos de Balfour.
Desde que se inicia la Facultad en 1961 a 1965 no sé cuantos planes de estudio nos fueron propuestos en cada una de las especialidades de física y de matemáticas, pero de lo que si se es que los cambios que se llevaron a cabo fueron necesarios y pudimos entender lo que era una carrera de ciencias y cuál podría ser nuestro mercado de trabajo.
De los 17 egresados de la primera promoción, 12 o más nos dedicamos a la enseñanza y alrededor de tres al ejercicio profesional independiente en otras áreas, estadística, computación e ingeniería electrónica. Hoy día la Facultad cuenta con muchos egresados que han alcanzado los grados de magister y doctor, que en mi época solo podían ser obtenidos en el extranjero. Me alegro por que muchos de los egresados están en el extranjero y otros están en la UNI, pero todos ellos representan la experiencia de una Facultad que probablemente no fue inicialmente comprendida en la UNI.
También se, de la presencia más o menos periódica en nuestra Facultad de docentes que trabajan en el extranjero y vuelven a la Facultad a realizar conferencias y apoyar la realización de trabajos de investigación.
Como toda institución que como la nuestra cumple 50 años, ha pasado por momentos difíciles, en particular recuerdo cuando ciertas autoridades de la universidad quisieron restringir la presencia de profesores extranjeros. Felizmente esos momentos fueron superados con el apoyo de sus estudiantes y de sus profesores.
Durante mi estadía en la universidad como docente desde 1965 hasta el año de 1989 pude observar como la Facultad a pesar de los malos momentos salía adelante. Épocas políticas inestables, como durante el gobierno militar, nunca quebraron ese espíritu emprendedor y se iniciaron y llevaron a cabo nuestras primeras investigaciones en la que participaron profesores que venían del extranjero como el Dr. Ferdinand Volino, Balfour Merovicci y docentes de la Facultad como Manfred Horn, Carlos Hernández y otros.
Hoy cincuenta años después la Facultad de Ciencias ha alcanzado su madurez y también parece ser más tolerante, pero no significa que ha llegado a su límite de evolución. Hoy día ofrece nuevas carreras como la de Ingeniero Físico, cuyos egresados están abriendo nuevos campos de trabajo, ya no solo egresan físicos para dedicarse a la enseñanza y/o a la investigación sino que se están introduciendo en el mercado como generadores de nuevas industrias, que permiten crear nuevos puestos de trabajo en nuestro país.
Como conclusión de esta breve alocución debo mencionar, que a pesar de los años una de las fuentes principales de trabajo del físico es la enseñanza universitaria. Pero debemos tener en cuenta que nadie nos preparo a ser docentes, sobre todo en esta época, que a pesar de todas las herramientas tecnológicas con la que disponemos, muchas veces no se alcanza cumplir con nuestro cometido por las propias características con la que llegan los estudiantes a la universidad. Creo que un egresado de física o matemáticas o ciencias en general que tiene vocación para la enseñanza debería prepararse sobre las nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje tan en boga en estos momentos. Para enseñar no solo se necesita que el docente conozca su ciencia sino que además tome conocimiento de las nuevas teorías del aprendizaje. No sé si en la UNI, pero sí de otras universidades quienes solicitan que el profesor universitario conozca sobre los métodos de enseñanza-aprendizaje y de evaluación del aprendizaje.
Hoy día el profesor universitario no es un expositor ante un auditorio que nos escucha pasivamente, el estudiante aprende mas cuando participa de su propio aprendizaje y esto se logra si motivamos a nuestros alumnos a la participación. Lo que acabo de señalar, es motivo de una serie de investigaciones sobre el aprendizaje y las teorías constructivistas están siendo aplicadas a la enseñanza desde muchos años atrás. En América latina, países como Chile, Argentina, Colombia, Brasil están preocupados sobre los métodos de enseñanza-aprendizaje y sobre el constructivismo y en internet y en páginas especiales sobre la enseñanza de las ciencias, encontramos mucha información de experiencias realizadas. En universidades europeas y en particular españolas, continuamente publican sobre experiencias en la enseñanza de física, matemáticas y de química.
Para concluir debo señalar que lo expresado es el recuerdo vivido en los primeros años como alumno de la primera promoción de la carrera de ciencias, probablemente otros compañeros tengan una visión diferente pero en general la mayoría con la que converso y converse en ese entonces piensa como lo he señalado. Por último solo me queda desear a la Facultad de Ciencias un feliz aniversario por sus primeros 50 años de actividad académica y que sus autoridades, profesores, estudiantes y trabajadores mantengan los niveles que esta a alcanzado. A todos ustedes un Feliz Aniversario.
Muchas Gracias.
PRIMERA PROMOCIÓN:
- Carmen Gonzales Izquierdo.
- Juan Rodríguez del castillo
- Carlos Segami.
- Jaime Garibay.
- Heiner Lopez.
- Abel Barrantes.
- Luis Merino
- Rolando Bazan.
- Alfredo Aliaga.
- Gerardo González Amancio.
- Benjamin Marticorena.
- Hildebrando Luque.
- Jorge Subauste.
- Luis Davila.
- Gustavo cornejo.
- Cesar Rodas.
- Ricardo Luna Victoria M.
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El doctor Neantro Saavedra, recibió el reconocimiento como el mejor alumno de la historia de la facultad. El galardonado matemático y economista dictó –en el auditorio del Instituto de Gobierno de la USMP- la conferencia Desarrollo Económico y Financiamiento del Capital Humano. Modesto Montoya, del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), y el doctor Luis García Corrochano, director académico de ese instituto, hicieron el rol de panelistas. |
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Recuerdos de vida
Becado al Politécnico "José Pardo" de Lima (1966)
En 1966, luego de terminar mi secundaria técnica en el Instituto Industrial No 36 (hoy Politécnico Nacional del Santa), cuando me disponía a trabajar en Sider Perú, fui becado al Politécnico "José Pardo" (sexta cuadra de la Avda. Grau de Lima) donde tendría alojamiento y alimentación. Los laboratorios del José Pardo, sobre todo los de electrónica, eran avanzados. Sin embargo, yo quería comprender las bases de todo lo que había practicado en los talleres de electricidad. Ese año me di cuenta que lo que más me gustaba era las matemáticas y la física, las que me permitirían comprender las bases de todo lo que había experimentado. Pero sobre todo, me atraían los ejercicios mentales que significaban los problemas de matemáticas y la solución de problemas de física.
En la Universidad Nacional de Ingeniería (1967 - 1975)
En 1967, ingresé a la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Mi primer profesor, el Dr. Víctor Latorre, físico nuclear con pedagogía especial, incrementó mi atracción por la física. A pesar de ello, las matemáticas eran lo que más me gustaban. La química era divertida, pero había una falta de teoría que le hubiera dado su gusto de ciencia completa.
Mi trauma educacional lo tuve con el concepto de límite. La profesora argentina Zanardi (varios profesores argentinos llegaron por los problemas políticos) logró finalmente romper la barrera sicológica entre lo concreto y la abstracción. Luego todo fue más fácil.
Al terminar el primer año de estudios en la UNI, el Dr. Latorre me convenció para "sacrificar" mis vacaciones de verano, y llevar un curso de Mecánica teórica, que era destinado a estudiantes de grados superiores. Esa experiencia incentivadora me llevó a decidirme por la física.
Entre los alumnos destacados con los que compartí cursos estaban Marcelo Morales (hoy profesor de la Universidad de Grenoble), Mauro Zevallos (que llegó a vicerrector de la UNI), Roxana Arrese (actualmente en Francia), Fernando Ponce (hoy proferor de la Arizona State University), Víctor Coronel (doctorado en Columbia y profesor en la CUNY en New York) y Alberto Cordero (que hizo luego su doctorado en filosofia y enseña en New York).
Entre mis compañeros de ingreso también estan Lucia Villanueva (IGP), Alberto Pérez, Víctor Valdivieso (UNI), Luis Paihua (URP), entre otros. En la residencia alterné con varios compañeros, en especial Víctor Coronel, con quien mantenemos correspondencia.Viví un tiempo en la residencia universitaria y, gracias a que nuestros profesores, en especial el Ing. Carlos Hernández, usábamos los libros de su oficina de profesor. Los profesores Balfour Merovicci, Ferndinand Volino, Manfred Horn, Holguer Valqui, Ernesto López Carranza, Benjamín Marticorena, Mauro Chumpitaz, Gerardo Ramos, entre otros, fueron decisivos en mi carrera.
Dirigido por el Dr. Latorre, hice una tesis de bachillerato sobre simulación del experimento de Rutherford, usando las facilidades del Centro de Cómputo de la Universidad San Marcos. Tuve allí la primera interesante experiencia de la cooperación interinstitucional que tanto se necesita. El laboratorio de cómputo era dirigido por Flavio Vega Villanueva, el autor de los libros de cálculo que usamos en la secundaria.
En 1975, en la UNI terminé la maestría en ciencias -la que era dirigida por el Dr. Carlos del Río- con la tesis sobre relatividad "Análisis cronométricamente invariante de la teoría unitaria no simétrica", dirigida por el físico teórico José Carlos del Prado. Fui el segundo graduado (el primero fue el profesor argentino Horacio Verdún). En ese periodo tuve la fiebre de la docencia. Enseñé en las universidades Católica, Ricardo Palma, San Marcos, Cayetano Heredia y en la San Luis Gonzaga de Ica (en su local de Lima). |
Recuerdos de profesores y colegas los tiempos de la UNI (1967 - 1975)
Antes de viajar a Parìs, en la UNI estuve, entonces, entre 1967 y 1975. En el libro “50 años de la Facultad de Ciencias (Leticia Quiñones y Martín Ueda, Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010) algunos profesores ha escrito sobre ese periodo.
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“En cuanto a física, bajo el impulso de Ramos, Tola y el rector Samamé, nació el plan de asimilar a cuanto peruano hubiera recibido entrenamiento en física en el exterior. De esa manera, entré a la Facultad de Ciencias de la UNI, dirigida por su premier y animoso decano, el ingeniero Pablo Willstätter. Entré en 1965, después que Holger Valqui retornara de Alemania y que Manfred Horn viniera del mismo país. Gran ayuda prestó Carlos Hernández, el ingeniero cuyo entusiasmo por la física lo llevó a estudiar una maestría en la misma Universidad de Maryland donde yo estaba terminando mi doctorado.
El impulso del préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo alcanzó para comprar el equipamiento esencial para la nueva Facultad de Ciencias. La Fundación Ford, el gobierno francés, el Centro Latinoamericano de Física (CLAF, Río de Janeiro) y el Centro Internacional de Física Teórica (Italia) contribuyeron a perfeccionar a los jóvenes físicos que habíamos aceptado el riesgo de formar una facultad para desarrollar la física, la química y las matemáticas.
El gobierno francés, tremendamente generoso, nos trajo físicos recién graduados, pero de excelente calidad y vigor inacabable como Ferndinand Volino, Yves Barjhoux, François Piuzzi, Bernard Bigot y otros más y llevó a nuestros mejores estudiantes, como Modesto Montoya, Benjamín Marticorena y otros, a culminar con valiosos doctorados.
Varias universidades de Estados Unidos recibieron también a estudiantes prometedores como Fernando Ponce, Walter González y otros varios que alcanzaron gran prestigio y que, aunque no regresaron a la Facultad, la ayudaron, y aún la ayudan desde fuera.” (Víctor Latorre, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010).
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“En esa etapa de estudiante hice amigos verdaderos como Juan Vega, Mauro Zevallos, Francisco y Víctor Coronel, Maynard Kong, Modesto Montoya, Marcelo Morales, Víctor Valdivieso, Luis Paihua, entre otros”, (Félix Escalante, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010).
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“La cooperación científica franco-peruana se inscribe en una tradición relativamente antigua. En efecto, durante aproximadamente unos 15 años (1968 – 1982) tuvo lugar una cooperación importante en física y química, primero, entre el Centro de Estudios Nucleares de Grenoble (CENG, Francia) y la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI, Perú) y, después, con la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP, Perú, 1974 – 1982). Un primer contacto con dichas instituciones tuvo lugar en Lima hacia 1965 entre dos científicos franceses, Michel Soutif y Bernard Dreyfus, profesores de la Universidad de Grenoble, y científicos peruanos, entre ellos Víctor Latorre, quien había regresado al Perú con una brillante tesis de física nuclear obtenida en los Estados Unidos. Latorre no solo sería uno de los más decididos impulsores de la cooperación con Francia, sino el principal interlocutor oficial peruano. ... La primera “tesis de magister” de la UNI en física experimental, enteramente hecha en el Perú, fue aprobada en 1971 por Horacio Verdún. La segunda fue una tesis teórica defendida en 1974 por Modesto Montoya, uno de los mejores estudiantes entre 1969 y 1971.
Entre los cooperantes recibidos por la UNI, la PUCO y la UNMSM se encontraba: Hubert y Hèlene Jouve, Rozeaud Jacque Gaillard, Frédéric Ferrieu, Bernard Bigot, Robert Baptiste, Alain Guez, François Piuzzi, Yves Barjoux, Dominique Elle, Dominique Tonnelier, Jaussad, Pascal Fries” (Ferdinand Volino, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010) |
“Así fue que al volver de Wisconsin en 1967, me encontré con una gran atmósfera en la Facultad de Ciencias. Los profesores Latorre y Carlos Hernández nos deslumbraron con sus charlas magistrales en los cursos de física fundamental. El profesor Holger Valqui siempre sentaba los rigurosos estándares a seguir. El profesor Balfour Meerovici, con pipa en mano, disfrutaba artefactos de vidrio y dirigiendo los laboratorios de física experimental, donde solo Dios se sacaba veinte. El profesor Horacio Verdún, que investigaba resonancia magnética, nos deleitó con sus cursos de mecánica clásica. Usábamos las vacaciones de verano para aprender los fundamentos de los idiomas extranjeros que tendríamos que leer en los textos del periodo siguiente. Aprecio mucho los dos volúmenes del Mecanique Quantique de Albert Messiah, del profesor Ferdinand Volina, que el profesor Hubert Jouve me regaló en reconocimiento por haberle enseñado el castellano. Aprendí el alfabeto ruso para poder leer un libro de relatividad, tomé un curso de italiano para poder leer el texto original de Termodinámica de Enrico Fermi (traduttore traditore, decía el instructor).
Existía gran respeto por la capacidad intelectual de nuestros compañeros. En mi promoción estuvieron Víctor Coronel, Marcelo Morales, Rolando Chávez, Juan Ocampo, Cordero Lecca, y Modesto Montoya. Escuchábamos de las leyendas de promociones anteriores como César Camacho y Benjamín Marticorena. Manfred Horn se encontraba por entonces estudiando en Vancouver, Canadá. Disfrutábamos de jefes de práctica como Humberto Asmat y Jaime Ávalos (“el chiquillo cuántico”), y aún del dirigente Panta Pazzos.” (Fernando Ponce, “50 años de la Facultad de Ciencias”. Proyecto Historia UNI, Universidad Nacional de Ingeniería, 2010). |
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